El mantenimiento y la buena preservación de una puerta automática es imprescindible, ya que gracias a esto se podrán evitar costosas averías y accidentes inoportunos para cualquiera. Para su cuidado ideal aconsejamos llevar a cabo lo siguiente: Engrasar la puerta con aceite cada dos meses como mínimo, a ser preferible con grasa líquida en spray, porque la grasa consistente suele ponerse dura con el tiempo provocando atascos. Además, nos ahorrará tener que escuchar ruidos incómodos cuando esté puesta en marcha.…