El mantenimiento y la buena preservación de una puerta automática es imprescindible, ya que gracias a esto se podrán evitar costosas averías y accidentes inoportunos para cualquiera.

Para su cuidado ideal aconsejamos llevar a cabo lo siguiente:

  • Engrasar la puerta con aceite cada dos meses como mínimo, a ser preferible con grasa líquida en spray, porque la grasa consistente suele ponerse dura con el tiempo provocando atascos. Además, nos ahorrará tener que escuchar ruidos incómodos cuando esté puesta en marcha.
  • Mantener la limpieza del marco y lo que rodea nuestra puerta ya que se puede acumular polvo, hojas o cualquier tipo de basura del exterior que ocasionan atascos. Si en su caso se ha suministrado aceite con anterioridad, el polvo puede hacer que se solidifique.
  • Revisar los paneles que conforman la puerta de garaje, buscando la existencia de abolladuras que puedan complicar su correcto funcionamiento, en caso de que existan será preciso cambiar el panel.
  • Limpiar las guías en caso de que se trate de una puerta corredera que circule por ellas, para evitar inconvenientes a la hora de cerrarla o abrirla. Por otro lado, también hay que mantener controlados sus muelles.
  • Comprobar que el motor no esté en contacto con el agua, ya sea por la lluvia u otro motivo, ya que esto podría alterar el funcionamiento del motor y acelerar su deterioro.
  • Y por último, pero no menos importante, la revisión del motor, del interruptor y de la placa eléctrica son puntos importantes que marcarán la diferencia, ya que es la base para que la puerta automática funcione correctamente y no está de más echarle un ojo de vez en cuando, para comprobar que no existe ninguna anomalía.

 

En GRB Automatics creemos que es sumamente importante llevar a cabo estos cuidados para alargar la vida de las puertas automáticas. Esperamos que os sirvan de ayuda para ello.

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