Cuando escuchamos la palabra jefe, ¿qué nos viene a la mente? Es una respuesta con miles de variaciones, dependiendo del trabajo, la generación y la persona que esté al mando de la situación podremos escuchar diferentes de respuestas.

Las cosas han cambiado y si no han cambiado, deben cambiar. El jefe ya no es o no debe de ser una figura imperativa, con miles de leyes y con una disciplina antigua. Todos sabemos que un trabajador cuando mejor desarrolla su actividad laboral es cuando encuentra un buen clima en su puesto de trabajo. Por lo tanto, cuanto más autoritario, más desfavorable para la situación y producción de la empresa.

Un buen trabajador sabe que debe trabajar dando el 150% de sus capacidades y habilidades, si no lo hace es porque tal vez deba dedicarse a otra cosa y dejar la oportunidad a otra persona que si quiera emplear ese esfuerzo en desarrollar ese trabajo. El jefe, cada vez más conocido como líder de grupo debe observar y aportar valores para mejorar la productividad del trabajo a través de la satisfacción de sus empleados.

Otro aspecto que preocupa a las empresas, la comunicación. ¿Qué transmite la empresa a sus clientes  cuando visitan sus oficinas? Casi todas las empresas cuando definen su imagen, un valor que  que les caracteriza es que son transparentes. Pero eso no lo podemos decir y quedarnos con las manos cruzadas, hemos de serlo y demostrarlo.

Desde Grb Automatics, te proponemos un reto, empieza por convertir este valor como una aspecto tangible, ¿cómo? Elimina las puertas  de tu oficina, acristalando las puertas.  Verás lo que hacen tus empleados y mejor aun serás todo un ejemplo de trabajo por tu implicación en tus tareas.

“Se el motor motivador para que tus empleados

sigan dando más del 150% en su actividad laboral”

people-coffee-tea-meeting-large

Noticias Toldos